Miguel de Lucas. Pamplona, la reina de corazones Navarra

Miguel de Lucas. Pamplona, la reina de corazones Navarra

Miguel de Lucas. Pamplona, la reina de corazones Navarra

La llave de España es cuna de cultura, gastronomía e historia. ¿Que de qué ciudad os hablo? Me estoy refiriendo a Pamplona. Hace poco tuve ocasión de disfrutar de esta ciudad y de todos los secretos que esconden sus calles, plazas y edificios.

Mi viaje comenzó recorriendo su muralla. Una fortificación de 5 km de longitud por la que pasear es, prácticamente, avanzar y retroceder en el tiempo, aunque el medievo se confunda… ¡con los años 60! Junto a la historiadora Aitziber Imizkov conocí el Caballo Blanco, eso sí, os aviso ya de que ni es blanco… ¡ni hay caballo! En este mirador podréis ver un palacio medieval traído piedra a piedra, sin trucos de magia, así como elementos de tortura como una picota.  ¡Menos mal que los hechiceros y los magos ya no corremos peligro!

Pero si hablamos de historia, no podemos olvidar la Catedral –que descubrí junto al periodista Gonzalo García- ni el hotel La Perla. Y es que estamos ante el segundo hotel más antiguo de España, cuya construcción data de 1881. Y claro, en tantos años muchos personajes históricos se han alojado en unas habitaciones en las que se respira elegancia.

¿Queréis que os ponga dos ejemplos? Una de las historias más curiosas que encontramos en este hotel está relacionada con la música, ya que una de las habitaciones que da a la mítica Plaza del Castillo pamplonica era la elegida por el más que ilustre violinista Pablo Sarasate en sus visitas a la ciudad. Desde el balcón de su habitación, Sarasate ofrecía conciertos de violín, en los que llegaba a juntar a 12.000 personas en la plaza. ¡Un auténtico espectáculo!

Otro de sus huéspedes más ilustres fue Ernest Hemingway, que se alojó en La Perla cuando fue enviado como corresponsal para explicar a los canadienses qué eran esas fiestas en las que un grupo de hombres corrían frente a unos toros. Allí, fue cuando se enamoró de Pamplona… ¡normal!

Y esta “extraña” tradición que en su día fue a conocer Hemingway continúa siendo la más representativa de la ciudad. Claro, es lo que estáis pensando, hablaba de San Fermín. En mi última escapada a Pamplona tuve la oportunidad de conocer más sobre estas fiestas con una de las personas que mejor las conoce. Miguel Ángel Eguiluz lleva casi 50 años corriendo, desde 1971, cuando, animado por su abuela y con 16 años recién cumplidos, participó en su primer encierro. ¡Un auténtico experto!

Para cerrar mi viaje, una vez más comprobé que los cocineros y los magos tenemos en común varias cosas. La fundamental, es que ilusionamos a los demás. La magia y la cocina son como lienzos en blanco en los que los magos empiezan a diseñar sus juegos de magia y los cocineros hacen lo propio con sus platos de cocina. En esta ocasión me lo enseñó la cocinera Pilar Idoate, con la que pude preparar una deliciosa receta con uno de los productos más típicos de Navarra: las alcachofas.

Pamplona, una ciudad que, como a Hemingway, me enamoró en cuanto la descubrí… Después de recordar mi paso por allí con vosotros… ¡Ya estoy deseando volver!

 

Podéis ver el capítulo de “Un País Mágico” en Pamplona en la web de RTVE.

Foto: www.catedraldepamplona.com